Nuestro reportero, Nacho Fernández, se dio una vuelta por Malasaña, el mítico barrio de Madrid, y se encontró con Carlos. Hoy Carlos Salem dirige en sus legendarias calles el Bukowski Club. Un lugar a caballo entre la literatura, la trasgresión y lo maldito, como era de esperar dado el autor del que recibe su nombre.
Allí, amparados por la impunidad que da la noche, se acercan todo tipo de autores heterodoxos para ofrecer sus poemas a una audiencia cuyo único objetivo es observar como la literatura se despoja lentamente de todos sus artificios e imposturas, al igual que lo haría una streapper encima de una barra americana.
Con Carlos hablamos, entre otras cosas, de Madrid, como lugar de huida y de regreso, de literatura, de la crisis de los cuarenta y de títulos tan sugerentes como Si Dios me pide un Bloodymary.
Desde luego un invitado de lujo para este sexto BdL: Carlos Salem en estado puro.